El presente proyecto ha sido subvencionado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad/ Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición, siendo su contenido responsabilidad exclusiva de ASGECO

Riesgos de los créditos rápidos

El consumidor antes de tomar la decisión de adquirir este tipo de préstamos debería asesorarse sobre su necesidad real de crédito, sus posibilidades de pago en plazo, estudiar todas las opciones (entidades bancarias, familiares, ahorro, etc.) y las condiciones del préstamo. Sólo así pueden conocerse si es una contratación responsable y ser consciente de todos los riesgos que conllevan estas contrataciones.

ASGECO quiere dar a conocer algunos de los riesgos de pedir estos préstamos y los eventuales problemas en caso de retraso de la devolución o impago.

  1. El consumidor se ve indefenso ante créditos rápidos de cuantía inferior a 200 euros. Al no estar regulados normativamente estos préstamos.
  1. Si el crédito rápido se solicita a un prestamista o persona física, el mismo no tendrá consideración de crédito al consumo y por tanto la Ley de Consumidores no defiende sus derechos e intereses. Hay que atenerse a la voluntad de las partes.
  1. El consumidor puede tener dificultad para encontrar y por tanto, leer, los términos y condiciones porque en numerosas ocasiones esta información se encuentra en lugares poco visibles de la web. Ello conlleva a una contratación “a ciegas”.
  1. Los anuncios y webs de crédito rápido invitan a los consumidores a contratar préstamos de manera rápida, y en ocasiones poco reflexionada, para gastos superfluos como si fuera una decisión sin ningún tipo de importancia y sin consecuencias.
  1. Si el consumidor tiene dificultad para asumir una cuota, será aún más complicado afrontar los siguientes plazos, o los intereses por demora.
  1. Las comisiones no siempre aparecen perfectamente indicadas, sino que es necesario acudir a las condiciones generales o al “aviso legal” para conocer su existencia.
  1. La mayoría de las entidades no financieras y los prestamistas particulares no están registrados ni sometidos a la normativa del Banco de España.
  1. No pagar un préstamo rápido puede suponer una deuda mayor, comisiones o la necesidad de adquirir un nuevo préstamo con un tipo de interés de hasta el triple. Ello llevaría a una situación peor que la inicial. Por ello, ante una necesidad de dinero o sobreendeudamiento es necesario asesorarse y contratar con prudencia.
  1. Un crédito rápido es un sistema de financiación que debe ser utilizado para alguna ocasión extraordinaria, pero no como un sistema de obtención de crédito y dinero habitual, ya que puede aumentar el endeudamiento total y terminar en una lista de morosos o con ejecuciones de embargos.

Los “créditos rápidos por coche/vivienda/etc.” no siempre implican créditos con aval, sino compraventa con opción a recompra. Ante un impago, el usuario puede verse endeudado y sin coche.

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